Existen variedades que parecen destinadas a encontrarse, reconocerse y complementarse. Mezclas que en contextos geográficos y climáticos muy definidos ayudan a estructurar una identidad propia que trasciende al mismo vino.

 

Binomios y mezclas ganadoras como las propias de Burdeos, Champagne o Cava, por poner solo tres ejemplos conocidos, se significan a su vez como puntos de referencia integradora entre la cultura del vino y la propia imagen que la región ofrece al mundo.

 

Si bien y de manera estricta, el binomio garnacha/cariñena no puede asociarse únicamente al Priorat, es obvio que estas variedades son las almas y los corazones de la mayoría de los vinos con los que la DOC ha asombrado al mundo en los últimos veinte años. Cabe recordar que las internacionales syrah y cabernet sauvignon cada día son más utilizadas en las mezclas, aunque en porcentajes muy bajos.

 

Del mismo modo, más allá del majestuoso entorno natural, el viñedo y su cultura han modelado un paisaje único en una región única (Priorat - Montsant - Siurana), que a día de hoy es candidata oficial a convertirse en Patrimonio Mundial por la UNESCO.

 

Garnacha & Cariñena: Una relación perfecta

Las mejores vides de garnacha y cariñena del Priorat se encuentran en terrazas imposibles, riscos escarpados entre los 500 y 700 metros de altura que favorecen bajos rendimientos y una alta calidad final en los vinos.

 

Terrazas en el Lloar (Priorat), donde la Familia Torres cultiva garnacha tinta y cariñena.

 

Los “nuevos” Priorat paradigmáticos son de color profundo abisal, con alta concentración de taninos y con algo menos de grado de alcohol que sus antecesores del s.XX. Destaca la concentración aromática con una fruta negra y fresca muy presente, así como el uso del siempre elegante roble nuevo francés.

 

Garnacha tinta

 

La garnacha delata su origen mediterráneo ya que necesita condiciones calurosas para su completa y exitosa maduración, siendo a su vez muy tolerante a la sequía.

 

Originaria de España, es la principal variedad cultivada en Navarra y muy apreciada en la Rioja Baja. Del mismo modo, aliada con cariñena, es la responsable de la transformación y auge mundial de los vinos del Priorat.

 

Variedad garnacha tinta

 

Los sabores de la garnacha clásica nos recuerdan a los frutos rojos (fresa y frambuesa principalmente); con una esencia especiada que torna en aromas de reducción del tipo cuero y toffee cuando envejecen.

 

Aroma, elegancia y frescura son los atributos que principalmente aporta al coupage.

 

Cariñena

Variedad autóctona y del mismo modo que su pareja de mezcla exige condiciones climáticas y geológicas que limiten su productividad para ofrecer su mejor versión:

 

Variedad cariñena

 

Nos llamará la atención lo carnal de la textura en boca y el generoso aporte de alcohol natural. Una sensación cálida y aterciopelada que arrastra consigo una intensidad aromática elevada y un final prolongado.

 

Estructura, músculo, textura y potencial de guarda son los atributos que principalmente aporta al coupage.

 

El mundo del vino se nos muestra como una analogía al ser humano. Así, las relaciones entre variedades, como las personas, ofrecen una versión mejorada de sí mismas; bien enmarcadas en personalidades que no necesitan de compañía; o bien para abrazarse, entenderse, complementarse y ser un solo ser unido, en este caso por la magia de la orografía, el clima y la experiencia del ser humano.