Cada botella de Mas La Plana alberga en su interior la expresión colectiva de un complejo equilibrio, aleatorio, caprichoso y natural, que hace de la región en general y de la finca Mas la Plana en particular, una suerte de jardín ampelográfico, donde la historia, el clima, las características geológicas y la biodiversidad se alían para, de la mano de la experiencia de la bodega, significarse como la génesis y cuna del cabernet sauvignon español por antonomasia.

 

Mas La Plana es, fruto de su tiempo, una finca pionera en España, tal como lo fueron otros cabernets en California o en Italia.

 

MAS LA PLANA Y EL PENEDÈS

 

Las características geográficas y climáticas de la comarca, influenciada por la cercanía del mar y también por zonas altas de montaña, permiten la convivencia de múltiples microclimas que posibilitan el cultivo de toda clase de variedades para la elaboración de vinos tranquilos, dulces y espumosos de calidad contrastada. De hecho, ya era tierra de producción vinícola en tiempos romanos, donde las villae rusticae, hoy masos o masías, eran habitadas por colonos del imperio.

 

Viñedos a parte, la vegetación que brota en El Penedès tiene entre sus protagonistas al olivo, el almendro y la encina, síntesis arbórea de nuestro Mediterráneo. Y cuando uno alza la vista, verderones, jilgueros, e incluso el imperial águila perdicera, cubren el cielo.

 

Existe un corredor biológico; un espacio geográfico delimitado que proporciona conectividad entre paisajes, ecosistemas y hábitat. Insectos como las abejas, por ejemplo, facilitan la polinización y aseguran el mantenimiento de la diversidad biológica y los procesos ecológicos y evolutivos.

 

LA FINCA

 

Las primeras cepas provinieron de la colaboración con Jean Leon, quien las introdujo en Cataluña, siendo el primero en plantarlas.

 

◾Ubicada en el Penedès central, a unos 500 metros sobre el nivel del mar, la finca Mas la Plana comprende 29 ha. que se reservan únicamente al cultivo de cabernet sauvignon. Caminos, bosques, casas y la flamante bodega homónima ocupan el resto del territorio.

 

◾El dominio, formado por un conjunto de ondulaciones situadas a diferentes cotas de altura, se encuentra al abrigo del clima mediterráneo, donde las lluvias se reparten en picos elevados en primavera y otoño, siendo los veranos cálidos y secos.

 

◾La temperatura media anual se sitúa en 15 grados, siendo los suelos de la finca profundos, creados a partir de material aluvial, principalmente gravas y limos de origen cuaternario.

 

◾Bajo estas circunstancias, el cultivo de la vid se organiza en hileras orientadas de manera que las horas de sol afecten a la planta de forma homogénea. Del mismo modo, la densidad de plantación es elevada, de manera que las cepas compitan por el agua y nutrientes, provocando menos producción por planta, con bayas más pequeñas que consiguen una mayor concentración, imprescindible para los vinos de calidad.

 

◾La gran alfombra natural que supone la cobertura vegetal entre hileras proporciona una serie de ventajas, como son la reducción de la erosión, el aumento de los contenidos de materia orgánica y biodiversidad del suelo y el desplazamiento de hierbas adventicias. Del mismo modo permite una conveniente reducción del vigor de la planta que garantiza una mayor concentración y calidad de la uva.

 

◾Cabe destacar que muchas de las artes y técnicas de calidad más revolucionarias ocurridas en la viticultura del s. XXI se aplicaron primero en esta finca, como la conciencia ecológica, la producción de calidad y limitada, o el estudio del territorio y su parcelación.

 

Como vemos, Mas la Plana no es fruto de la casualidad. Entender y proteger nuestro entorno nos ha llevado irremisiblemente a elaborar mejor vino, ser mejores viticultores. Un oficio que entendemos como una revelación obligada y pasional de la verdadera expresión de una tierra, de la que vivimos y por la que vivimos.