En el corazón de Castilla, una región con una gran tradición nobiliaria, un sendero perdido serpentea junto al río Duero, en la localidad de Villafranca de Duero. Este camino es conocido como Camino de Magarín y su sinuoso recorrido termina en la bodega, a quién da su nombre, la Bodega Magarín.

 

Los viñedos de la nueva bodega tangibilizan su apuesta en la elaboración de vinos de prestigio, amparados bajo la Denominación de Origen Rueda.

 

Camino de Magarín: El vino

 

Camino de Magarín 2015 es un verdejo que duerme cuatro meses sobre lías fruto de las cepas que buscan arraigo en un suelo de grava arcillosa y canto rodado. Un exponente paradigmático de los vinos castellanos con perfil de identidad propia.

 

El enólogo Juan Ramón García rubrica un vino que se muestra a la vista pálido y brillante, poseedor de una nariz cautivadora, floral y cítrica, donde verbena y confitura de limón descansan en un lecho de lías para hacer del paladar seda y cuerpo a partes iguales.

 

D. O. Rueda: Tierra de blancos fragantes

 

Situada al oeste de la provincia de Valladolid y al sur del Duero (Castilla y León), la DO Rueda comprende más de 13,000 hectáreas de viñedos de los que cerca del 80% se destinan al cultivo de la variedad local de referencia, la verdejo.

 

Viñedos cascajosos, típicos de esta zona

 

La región se ve influída por el clima continental, con noches de verano frescas que favorecen la correcta retención de aromas y de la acidez de la fruta. Es por ello que la zona siempre ha ofrecido vinos blancos fragantes, de intenso aroma y paladar ligero.

 

Verdejo: perfiles y características.

 

La uva verdejo es una variedad resistente a la sequía y que se adapta bien incluso en terruños poco fértiles.

 

Uva verdejo, autóctona por excelencia en la D.O. Rueda

 

Hoy, la variedad nos ofrece dos versiones tan diferentes como atractivas:

 

Por un lado, vinos jóvenes, vibrantes, cargados de fruta blanca, fresca y con nervio cítrico.

 

Por otro lado, la versión más compleja de la variedad que, como Camino de Magarín, juega con las pieles y coquetea con la barrica, ganando en matices y profundidad aromática, en madurez y estructura, adquiriendo una textura untuosa, glicérica y un mayor cuerpo.

 

Sea como fuere, brindamos por una tierra rica en contrastes, de noble herencia vinícola y que nos ofrece en forma de vino la esencia de una tradición bien arraigada que nos permite seguir avanzando, innovando, siempre un paso más allá.